Dominación Tecnológica. Praxis de Circuito Cerrado.
Realizando un análisis del proceso de innovación técnica en la sociedad moderna desde una perspectiva teórica crítica, se postula que la ideología dominante se sirve de la función operacional de...

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Miguel Zárate Carrazana Viernes 29 de Septiembre del año 2006 / 15:53

Realizando un análisis del proceso de innovación técnica en la sociedad moderna desde una perspectiva teórica crítica, se postula que la ideología dominante se sirve de la función operacional de la tecnología para reforzar distintas formas de alienación y aislamiento en detrimento de la libertad humana. En la actualidad, la creciente influencia que ejercen ciertas tecnologías sobre la vida doméstica, principalmente a partir de la incorporación de la computadora personal, nos invita a desarrollar un sentido crítico que se enfrente a los imperativos tecnológicos que ella despierta, con el fin de señalar cuáles son los alcances negativos de su proyección. El Profesor José Miguel Vera llama a este fenómeno “Praxis de Circuito Cerrado”, término acuñado en su libro “Ética, Tecnología y sociedad”, de cuyo estudio podemos desarrollar la inquietud preliminar planteada. Etimológicamente, el concepto de "praxis" significaba en Grecia clásica una "acción, quehacer, transacción", era una actividad práctica opuesta a la actividad contemplativa, especulativa o "Teoría". Circuito, para lo que nos atañe en este trabajo, significa contorno, movimiento circular. Y por último, Cerrado se relaciona con algo incomprensible, sin salida. Con la claridad de estos conceptos y siguiendo la línea argumentativa del comienzo, la praxis de circuito cerrado, ya no como expresión, sino como praxis propiamente tal, podemos entenderla por el hecho que ha alcanzado una envergadura trascendente en los revisionismos de una corriente crítica, debido a que, según Marcuse, “viene a ser parte del eje explicativo de las consecuencias desfavorables del poder de la tecnología y el elemento constitutivo de un tipo de dominación, que tiene la particularidad de sojuzgar mediante el atenuante ideológico de la "eficacia" y el "confort" de la mediación técnica” . Con un cariz semejante, el profesor José Miguel Vera señala que “la tecnología conduce a esta praxis de circuito cerrado, donde se ha optimizado la praxis y se teoriza desde ella, pero con un propósito nuevo y diferente; no se trata de un saber contemplativo, nada tiene que ver con la sabiduría ancestral tan profundamente vinculada a los antiguos griegos, ni con la hermenéutica posmoderna, se trata de un hacer desde las máquinas, de una operatividad del conocimiento sobre una realidad que puede fabricarse, circuitos con coordenadas precisas, se trata de una realidad aséptica donde no cabe la utopía, eso lo hace fantasmal mecánica y deshumanizada, en ello precisamente radica su peligro, por eso, el poder y el mercado encuentran en la tecnología una herramienta muy adecuada para cumplir todos aquellos propósitos susceptibles de inscribirse en un circuito cerrado, tecnología e inteligencia se oponen, ignorando una contextualización más amplia” .


Según el teórico Habermas el problema de la tecnológica radica en que la discusión se inicia sobre las formas de praxis revolucionaria en un escenario de obstaculización del conflicto de clase. Al preguntarse por las características del sujeto revolucionario, una vez que el conflicto de clase se vuelve funcional al desarrollo del capitalismo, todavía está presente la intención de ubicar una praxis de resistencia y emancipación humana .

Por eso, para nosotros, los resultados de estas indagaciones los desvían de este horizonte, ya que las investigaciones del círculo interior, nos presentan una sociedad integrada en donde la vida social se agota en un circuito cerrado de ejercicio centralizado de la dominación, control cultural y conformidad individual. La dominación asume formas no económicas, y esta premisa, planteada por Habermas, contornea fundamentos pesimistas de la interpretación sobre el "progreso" social, imponiéndose de tal suerte formas de dominación que íntimamente sojuzgan la libertad humana, desde antes del capitalismo, con la cual concordamos.

Esta tesis alumbra las características centrales de la forma de dominación y coordinación social, donde lo tecnológico es un universo político en tanto última etapa del proyecto histórico de experimentación, transformación y organización de la naturaleza como material de dominación. En tal sentido el medio o sistema tecnocientífico termina por ser el contenido sobre el cual se unifican todos los otros sistemas sociales (el económico, el político y el cultural), y se vuelve, por su propia forma, una totalidad omnipresente, incuestionable por la evidencia de su "eficacia" y "conformidad".

En esta línea, Marcuse se ocupa específicamente del "contenido político de la razón técnica o tecnológica", que se vuelve ideología, ya no sólo en términos de la aplicación sino en términos de su confección como un dominio metódico, científico y calculado. La técnica misma es un proyecto de los intereses dominantes sobre lo qué han de ser los hombres y las cosas. De tal modo la razón pierde su función crítica y se convierte en una legitimación del dominio reinante y en un instrumento para la perpetuación de sí. A nuestro juicio, en dicha afirmación se observan varios niveles analíticos, que expresan los cambios operados en la forma de dominación de la sociedad industrial avanzada. Uno de ellos pone el acento en el pasaje de la dominación caracterizada por la fuerza o el terror hacia una forma menos violenta pero igualmente influyente; Otro lo centra en una forma de dominación técnica que se sostiene sobre la base de una abrumadora eficacia de los resultados alcanzados por el "progreso", y un adoctrinamiento promovido por las mejorías del nivel de vida.

Según el profesor Vera, “la tecnología consiste en una nueva visión de la realidad desde las máquinas, realidad virtual, y en el gobierno de la comunidad social por medio de un complejo sistema de máquinas, capaces de establecer modificaciones sustanciales en la orientación, sentido y significado del dominio espacio-temporal y de la relación teoría-praxis, esto es, de la relación del sujeto con la realidad”. . En conclusión, para nosotros y en razón de las argumentaciones expresadas, la expresión “Praxis de Circuito Cerrado”, va más allá de la tecnología en una sociedad industrial avanzada, el progreso técnico se ha extendido hasta convertirse en el eje de la dominación y la coordinación. Con esa función mediadora crea formas de vida y reproduce un poder, que reconcilia a las siempre sensibles fuerzas antes contestatarias del sistema de dominación, cuando derrota toda protesta en nombre de la liberación, ubicándolas ahora como funcionales al statu quo.

Por ende, el centro de los análisis críticos sobre esta formación social tiene que centrarse en el diseño totalizante del aparato técnico y científico, que tiene por función la dominación al obstaculizar con sus recursos la expresión de la libertad individual.

BIBLIOGRAFÍA

JOSÉ MIGUEL VERA, “ÉTICA, TECNOLOGÍA Y SOCIEDAD”, EDICIONES UNIVERSIDAD CENTRAL DE CHILE, AÑO 2001.

“LA DOMINACIÓN TECNOLÓGICA SEGÚN LA TEORÍA CRÍTICA”, NOTAS PARA UNA REVISIÓN DEL ALEGATO PESIMISTA DE LA ESCUELA DE FRANKFURT, PAULA LENGUITA, SOCIÓLOGA, DOCENTE DE LA UBA. BECARIA DEL CEIL-PIETTE (CONICET), ARGENTINA.

ARTÍCULOS CITADOS:

• HERBERT MARCUSE, “REDUCTOS EMANCIPATORIOS DE LA POLÍTICA TECNOLÓGICA”.

• JÜRGEN HABERMAS, “ALCANCES DEL DIAGNÓSTICO NEGATIVO DE LA RACIONALIDAD TÉCNICA”.

• HERBERT MARCUSE, “LA DOMINACIÓN TECNOLÓGICA SEGÚN LA TEORÍA CRÍTICA”.

  • Miguel Zárate Carrazana

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