Del arte como parte de la cultura en el desarrollo de la persona en la matriz de la existencia humana.
En el siguiente estudio del desarrollo de la persona, propongo notar la presencia del arte en cada actividad que realizamos, también la huella en la historia y por lo tanto, en nuestro recorrido...

Art
Antonio Larco Jueves 26 de Abril del año 2007 / 9:25

“Co-dependencia del arte como parte de la cultura en el desarrollo de la persona en la matriz de la existencia humana”

Antonio Sebastián Larco Ortiz

Pontificia Universidad Católica del Ecuador

Quito – Ecuador

2005

antoniolarco@gmail.com

Abstract


En el siguiente estudio del desarrollo de la persona, propongo notar la presencia del arte en cada actividad que realizamos, también la huella en la historia y por lo tanto, en nuestro recorrido por el tiempo.


Actores

Antes de empezar quisiera hacer una reflexión personal de las definiciones clave, que servirán de pilares para poder modelar los punto que quiero resaltar.

El Arte

El arte es difícil al tratar de definirla, por no decir imposible. La omnipresencia del arte en un sin número de lugares, tiempos, actividades, etc. hace aun más difuso reconocerla.

En el transcurso del tiempo, a medida que se descubren diferentes disciplinas, no se ha podido discernir de lo que es el arte de lo que no lo es. Por lo tanto se tiene una gran cantidad de definiciones de arte, todas ellas válidas ya que no se puede precisar la presencia de esta y así descartar una por otra.

El arte es una reflexión de un “algo” realizado por “alguien”. Ese “algo” es el producto de un esfuerzo, mental o físico, que realizó “alguien”.

Entonces, el arte maneja particularidades que no pueden ser encasilladas rígidamente, ya que éste es muy “libre”; por lo que trataré de cubrir ciertas características primordiales para tener una referencia:

El arte no se puede restringir por la cantidad de participación del mismo en el “algo”.

El arte es subjetivo ya que éste produce belleza, y la belleza puede ser vista dependiendo de quien la vea.

El arte es polimorfo, ya que no sólo necesita de una forma física o sensorial, sino también está en los procesos de producción del “algo”, y se adapta al sistema en el que se encuentre.

El arte produce placer al autor.

Por lo expuesto, es necesario anotar una palabra más a la actitud del arte, que es sublime. Esta palabra la utilizaré como aquella respuesta que causa el arte en el “algo”.

De esta manera se podrá discernir el arte. Por ejemplo, podemos ver la diferencia entre la ciencia y el arte, ya que la primera es algo que nos envuelve y es parte de nuestro sistema, pero ésta no tiene un autor por lo que no puede producir placer y tampoco belleza ya que no existe un “algo”. Al contrario, podemos encontrar en el desarrollo y aplicación de la ciencia, placer de parte de quien la esté aplicando, belleza en la destreza con la que produce un “algo”; en el resultado, por la cantidad de destreza utilizada en el manejo de reglas se calificará como sublime.

Así también en ejemplos más claros, como en la pintura, escultura, música, entre otros, éstos no sólo tienen las características obvias del arte, sino que también producen una transmisión de sentimientos por parte del autor. En otras palabras, lo sublime en ojos de los espectadores.

Cultura

En la cultura, empezando por el sistema social, existen procesos que están estructurados correspondiendo a ciertas exigencias. También el sistema social tiene un patrón e identidad; es aquí donde aparece la cultura como un proceso que abarca: las costumbres, historia, música, moda, ideas, teorías, etc. En otras palabras, es posible decir que son todos los “algo” que podemos encontrar en una zona, pero que ésta, a su vez, es influenciada por las culturas de otras zonas, no necesariamente vecinas, sino que estén en un simple contacto por medios de comunicación o personas comunicadoras.

La matriz de la existencia humana

Este término es sustraído del trabajo realizado por Humberto Maturana y Ximena Dávila Yépez[1]. Acerca del entendimiento de la dinámica que entrelaza la biología del conocer y la biología del amar en el convivir cultural.

También quiero aclarar que se tomará en cuenta la visión de la autopoiesis, que en resumidas palabras es “la producción de sí mismos” (desarrollado por Humberto Maturana y Francisco Varela).

Con estas bases puedo empezar por el recorrido en la matriz de la existencia humana. Para esto quisiera ilustrarlo por medio de puntos, en los cuales se señala la presencia del arte en nuestro desarrollo:

Desde nuestro nacimiento es notoria nuestra avidez de información, el reconocimiento y familiarización del rostro materno que demuestran la dependencia hacia el sistema y de las relaciones de sus elementos para poder vivir.

Pero esto aún no es arte, el arte interviene cuando la madre habla al niño en un tono dulce y este responde; ahí es en donde comienza a rasgos todavía precarios.

El valor de la sublimidad comienza a ser más rígido en el desarrollo, la exigencia forma parte de la conciencia de las capacidades. La diferencia del “arte” con lo “normal”, que es estructurada por la cultura, se da básicamente en la apreciación de la belleza y la discriminación del placer; ya que ésta conlleva de un placer por hacer “algo”, al placer que ese “algo” proporciona.

La belleza toma lugar en la destreza con la que forma parte el autor en la obra que realiza. Por lo que podemos definir un prospecto de la belleza como: “Belleza es la gracia que se despliega en la elaboración del algo, como proceso creativo de manipular las diferentes reglas, con el fin excelso de lograr el cometido”.

La discriminación del placer está estrechamente ligada al autor con el sentido de que es precisamente el autor el que produce el “algo”, y por medio de su genialidad y creatividad obtendrá el placer al hacerlo, al formarlo y crearlo.

El proceso artístico

El proceso artístico llena de matices al autor, que en determinado momento expresa sus dotes, transmitiéndolos por diferentes actividades en una cascada de talento, en el que muestra su destreza, llenándolo de placer hasta lograr su objetivo.

La genialidad del autor enmarca las diferentes capacidades de las que dispone y es ahí donde existe una diferencia del resto de miembros del sistema, creando la belleza y lo sublime. Por esta razón, se siente identificado con un grupo, pero también atribuye una necesidad del “ser”, que es la individualidad, el “ser único e irrepetible”.

Cabe notar que no sólo la belleza puede ser creada exclusivamente por el arte, ya que ésta podemos encontrarla en diferentes cosas que nos rodean y deleitan los sentidos.

El proceso artístico y la vida

Como analogía podemos ver: El proceso artístico envuelve nuestro andar. Nuestra meta en la vida es ser felices. Esta felicidad no sólo se encuentra al final del camino sino que los humanos tratamos de llevar la felicidad en cada paso de la vida. El componente principal de la felicidad es el placer. Con esta relación podemos ver claramente la necesidad de tener el arte en cada parte de nuestras vidas.

Somos testigos, en nuestra historia de la devoción y dedicación por nuestra parte como elementos del sistema; el aportar nuestras capacidades creando arte en lo más divino de nosotros, como en muchos casos, en la historia y en el presente, del derroche de obras de arte con propósitos religiosos.

En la historia podemos ver a cada paso la necesidad el arte en el linaje humano. Desde un principio, cuando al ver las pinturas rupestres en los muros, en las cuales se retratan los diferentes aspectos de la cultura en aquellas épocas: caza, familia, entorno, etc. que aún siendo tan tempranas, tratan de asemejar el comportamiento del sistema en momentos cotidianos pero sobresalientes.

La evolución de la cultura con el arte

Nosotros, al desarrollarnos, nos moldeamos en base a las herramientas que encontramos, además de los individuos que habitan en el sistema, y las relaciones que con ellos se mantiene; todo esto, sumado a la cultura, nos da las pautas para seguir con una evolución cultural o revelarnos y tomar nuevos caminos, desechando y reemplazando partes de la misma cultura o su estructura.

Ejemplo claro podemos ver nuestra sexualidad, la cual, desde nuestro nacimiento, nos rige en un conjunto de normas, restricciones, entre otras, “programándonos” como un ser al que se nos exige ciertas actitudes y se espera que reaccionemos como tal, en diferentes situaciones, así se nos condiciona. Este fenómeno provoca que tengamos preconcebido la definición de la belleza y el existir de lo sublime, pero ¿qué pasa cuando rompemos esas barreras? La relación que se da entre las personas del sistema y la cultura, varía al grado de quitarse el límite de lo prohibido, para dar paso al deleite en diferente perspectiva de un cierto “algo”. Aquí radica la existencia de la belleza y lo sublime, que son componentes del arte.

Como seres sistémicos y autopoiéticos cambiamos constantemente. Modificándonos no sólo a nosotros sino también a nuestro entorno y con esto la cultura.

Cada vez tenemos más ambientes diferentes de desarrollo personal, agregando así más complejidad a la cultura.

Entre estos desarrollos podemos notar: agregación de nuevos conocimientos de las ciencias, nuevos puntos de vista acerca de la realidad, cambios en el sistema social, entre otros.

Estos cambios son tratados por las personas de manera que plasman sus cualidades, por el proceso artístico, para crear diferentes “algo” y cubrir sus necesidades.

La necesidad crea la creatividad

En este punto quiero notar una variable que no se mencionó anteriormente: la necesidad. La necesidad tiene un efecto en nosotros, el cual podemos decir que conduce a una reacción en cadena que consiste: cuando nosotros sufrimos una necesidad extrema en nuestro entorno, buscamos la manera de saciarla, así es cuando surge la creatividad. El empleo de la creatividad es la diferencia que toma el “alguien” para relacionar el entorno y los elementos del sistema y crear un algo.

La creatividad

Como la creatividad surge desde la necesidad, podemos decir que es un éxtasis que experimentamos. Este éxtasis nos da el control del entorno, tomando la capacidad de decidir, complementar, crear y modificar los elementos del sistema manteniendo un fluir con el mismo.

El papel de la creatividad en el arte es de una esencialidad indispensable, ya que por medio de ésta encontramos la destreza. Por otra parte, la creatividad, como herramienta, tiene que ser buscada rompiendo barreras cotidianas como el monotonismo, la rutina y los estereotipos, que no son más que sueños inertes manteniéndonos enjaulados en las limitaciones de una estructura insípida de los sublime e inmutable hacia la belleza.

El arte en el sistema

El arte entonces podemos encontrarlo en las relaciones del sistema cotidiano de vida como flujos del vivir, dando sentido a lo que hacemos, queremos, tenemos y expresamos.

En el proceder de nuestras actividades, obviamente, no todas cumplen con las características del arte; muchas de ellas fueran de preferencia con estas características, por lo que el carácter de artístico conlleva un anhelo por ser autores.

Se ha mencionado la presencia del arte en la cultura. Básicamente ahí es donde podemos ver una estrecha relación con nuestro entorno y la necesidad que tenemos por crear obras de arte. Por lo cual, todos somos autores que en muchos casos no nos enteramos: la importancia radica en que aunque no lo etiquetemos de obra de arte, nos enriquece como personas.

La satisfacción de nuestro proceder es el éxito en la vida, el saborear lo que tenemos en el ahora. Darle pinceladas artísticas es el fundamento del “estar vivo”, tanto el futuro como el pasado no existen, por lo que el ahora es todo lo que tenemos. Nosotros como elementos del sistema tenemos la autoridad de romper esquemas, revolucionar el sistema si lo deseamos, pero todo necesita un fluir.


Referencias

Maturana R., Humberto; Dávila Y., Ximena (2005). Conferencia “Matriz Biológica de la Existencia Humana”, 1er Congreso Internacional de Ciencias de Sistemas, Quito – Ecuador.

Melgarejo H., Rafael (2005), Clases “Planificación de Sistemas”, Pontificia Universidad Católica del Ecuador, Quito – Ecuador.

Junta de Castilla y León, “Artehistoria.com”, Ediciones Dolmen, 2002.

Referencia Personal.



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[1]Maturana R., Humberto; Dávila Y., Ximena (2005). Conferencia “Matriz Biológica de la Existencia Humana”, 1er Congreso Internacional de Ciencias de Sistemas, Quito – Ecuador.

  • Antonio Larco